Me uno con gusto a la campaña que se propone en el periódico estos días: "Dile no a la talla cero". No sólo porque los caballeros las preferimos llenitas, torneaditas y apretaditas, sino porque la anorexia es un problema social que parece aumentar cada día en lugar de disminuir. La falta de autoestima, una débil escala de valores y la presión social son factores que fomentan este problema.
 
Por supuesto que, en lo personal, no tengo que preocuparme por la talla cero. Más bien mi preocupación es por la talla "L" (L-fante). Mmm, tal vez convenga iniciar nuestra propia campaña interna, "Dile no a la talla cerdo".
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