En estos días, el presidente Fox ha propuesto que se invierta dinero en alguna nación Centroamericana para construir ahí una refinería. La idea es que PEMEX invierta una parte para su construcción, mientras que otras empresas privadas, tanto mexicanas como de la nación centroamericana seleccionada, aporten el resto. Esta medida, además de permitir aumentar la producción de petróleo refinado de PEMEX, atraerá actividad económica y dará empleos e infraestructura en el país donde se construya. Sobra decir que varios países de Centroamérica están interesados en el proyecto.
 
Pero, como las monedas, cada historia tiene dos lados. ¿Por qué se desea invertir en un país Centroamericano y no en México? ¿Por qué ser tan generosos y propiciar la creación de empleos en Centroamérica y no aquí, donde también se necesitan?
 
Hay una razón "bonita" para ello. Si se genera actividad económica en Centroamérica, toda la región se beneficia y eso definitivamente es positivo para México. Pero la razón real de esta decisión es otra: primero, PEMEX no cuenta con los recursos suficientes para construir refinerías para procesar el crudo, por lo que necesita de la inversión privada; segundo, nuestras leyes no permiten que se utilice inversión privada en la extracción y refinación del crudo. Pero estas leyes, además de absurdas, también están mal hechas: no es posible utilizar inversión privada dentro del territorio nacional, pero nada se dice sobre la inversión en plantas en el extranjero.
 
Esta es la razón por la que se desea construir la refinería allá. De hecho, ya existe una refinería en Texas donde se refina una buena parte de la mezcla mexicana. El petróleo sigue siendo nuestro, pero los beneficios de una refinería los tienen en otro lugar. Se optó por una buena opción, pues la construcción no resultará tan costosa y realmente se obtendrán beneficios para la región.
 
Absurdas y aberrantes son estas leyes. Pero ante cualquier propuesta de modificación a las mismas, siempre se presentan los que están radicalmente en contra, rasgándose las vestiduras con argumentos como "el petróleo es nuestro", "quieren vender la patria", "quieren regalarle nuestro petróleo a los extranjeros"… A esos pseudo patriotas, "La Realidad Dolorosa" les recomienda que, si se sienten tan héroes de la patria, entonces que se envuelvan en una bandera y se lancen al vacío, y nos dejen al resto trabajar por el bien del país.
 

 
Rectifico: mejor no se envuelvan en la bandera; solamente arrójense al vacío. Lo que propuse arriba se puede interpretar como que estoy sugiriendo llenar de excremento, basura y desperdicios a nuestra Bandera, y cualquier expresión de falta de respeto a nuestro Lábaro Patrio es un delito.
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