Lo prometido es deuda, Aquí está el segundo chascarrillo de la semana, para compensar que la semana anterior no puse ninguno.
 

Se encontraban tres soldados en la enfermería del cuartel, cuando entra por la puerta el General. Los tres soldados se ponen de pie de inmediato y saludan militarmente al General. El General les contesta el saludo y se acerca con uno de los soldados.
 
– ¡Cabo!
– Dígame, mi General.
– ¿Por qué razón vino a la enfermería?
– Porque tengo hemorroides, mi General.
– Bien. ¿Y cuál es el tratamiento?
– Pinceladas de yodo, mi General.
– Muy bien. ¿Y le duele?
– Si, mi General… ¡pero me aguanto!
– Eso es, soldado. ¿Y qué es lo que más quiere en la vida?
– ¡Morir por la Patria, mi General!
– ¡Bravo, soldado! Siéntese.
 
Se dirige después con el segundo soldado:
 
– Cabo, y usted ¿de qué padece?
– Tengo hemorroides, mi General.
– ¿Y qué tratamiento le están dando?
– Pinceladas de yodo, mi General.
– ¿Y le duele, cabo?
– Si, mi General… ¡pero me aguanto!
– Muy bien, como los hombres. ¿Y qué es lo que más quiere en la vida, soldado?
– ¡Morir por la Patria, mi General!
– ¡Muy bien, soldado, siéntese!
 
Finalmente, llega con el tercer soldado:
 
– Cabo, ¿usted también tiene hemorroides?
– No, mi General.
– Entonces ¿por qué vino?
– Porque tengo fuego labial, mi General.
– ¿Y cuál es el tratamiento?
– Pinceladas de yodo, mi General.
– ¿Y le duele, soldado?
– Si, mi General… ¡pero me aguanto!
– Muy bien. ¿Y qué es lo que más quiere en la vida, soldado?
– ¡Un pincel para mí sólo, mi General!
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