Ayer pude ver con calma dos pleitos en la televisión.
 
Uno lo vi a manera de resumen; estoy hablando del tremendo round entre Roberto Madrazo y Elba Esther Gordillo. La ruptura ya tiene rato, y el deterioro interno que está sufriendo el PRI nos debe preocupar a todos, no solamente a los priistas. Madrazo era el candidato del PRI a la presidencia desde hace mucho, antes incluso de que nos bombardearan con los comerciales que nos trataban de hacer creer que Carlos Madrazo (padre de Roberto) era casi un santo y el mayor héroe nacional que hemos tenido (nadie se la tragó). Los eventos siguientes solamente han mostrado que Roberto Madrazo iba a llegar a ser candidato por las buenas o por las malas. El último ridículo fue la "elección" interna entre Madrazo y un tal Everardo Moreno (¿alguien lo conoce?), tratando de dar tintes democráticos a una farsa de lo más descarada. Pueden pasar muchas cosas, pero todo parece indicar que la consecuencia de este circo solamente será una: el PRI perderá la elección del 2006.
 
El otro pleito lo vi en vivo: de pasadita alcancé a ver un intercambio de golpes entre Poncho De Nigris y el "Travieso" Arce, en el nefasto programa "No Manches". Al parecer se trataba de una pelea de box entre De Nigris y Omar Chaparro, con el "Travieso" como referee. En una de esas, el "Travieso" se mete entre los dos "boxeadores" para marcar un golpe no válido, lo que provocó el enojo de De Nigris, que después trató de golpear al "Travieso" y se armó el merequetengue. Eso es lo que pasa cuando no se planea bien un programa en vivo: ni De Nigris ni el "Travieso" son profesionales de la televisión, y por eso no saben cómo controlarse y comportarse frente a las cámaras.
 
Patéticas ambas peleas.
Anuncios