Ese es el tiempo aproximado que toma dar de alta una empresa en México. Lo sé porque en donde trabajo acabamos de cambiar de dueño y razón social… y nos tomó tres meses de trámites para poder facturar con la nueva razón social.
 
Y eso que tuvimos la ayuda de asesores, abogados y personal de la anterior empresa para ahorrarnos trámites y cargos que de otra forma tendríamos que haber realizado, muchos de ellos innecesariamente, sólo por no conocer a fondo el laberinto de leyes de nuestro país. Calculo que para una persona interesada en invertir un capital y crear una empresa nueva, el proceso debe tomar cerca de un año, con costos muy elevados.
 
Recuerdo que en alguna ocasión me comentaron que en un país europeo (creo que Suecia o Noruega) el proceso para dar de alta una nueva empresa consiste en ir a una oficina creada para ese fin, llenar un formato, presentar algunos documentos y listo. El proceso en total tarda como una hora.
 
Ahora bien, yo entiendo que deben existir esos trámites. En este país se nos da la transa, y para evitar que se creen empresas ficticias donde se puedan aplicar operaciones de compra venta fraudulentas, se pide un sinnúmero de requisitos y se aplican muchos candados al proceso. Sin embargo, se nos olvida que la corrupción existe, y el que quiere hacer el gochupo simplemente suelta dinero para brincarse todos los requisitos y validaciones que están ahí para evitar los fraudes.
 
Como resultado, los gandallas siguen haciendo sus trácalas sin problema (y pruebas abundan), mientras que los pequeños empresarios con buena voluntad se la ven complicadísima para integrar una empresa nueva y hacerla rentable. Por eso que no nos extrañe la falta de empleos en este país, cuando el mismo gobierno pone un sinfín de trabas para quienes quieren trabajar y dar trabajo a otros. Para empeorar las cosas, tenemos a políticos populistas que ven a los empresarios como "enemigos del pueblo", "capitalistas adoradores del imperio" (como imperio nos referimos a los Estados Unidos, no al imperio de Darth Vader) "explotadores del proletariado" y demás términos que usaban mucho los revolucionarios de izquierda de hace 80 años.
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