En política local lo más resonante del momento es, sin duda, la renuncia de Wintilo Vega como candidato a gobernador de Guanajuato. En su lugar participará en la contienda Miguel Ángel Chico.
 
Dejaron fuera también a Pepe Chuy Padilla, seguramente porque no quiso pagar la "cuota voluntaria" para inscribirse como precandidato (hecho que fue mostrado vergonzosamente en un reportaje del noticiero "El Cristal con que se Mira" de Víctor Trujillo.)
 
Nadie sabe a ciencia cierta por qué renunció Wintilo. Se rumora que fue una decisión tomada desde el CEN del PRI en el DF… Lo cierto es que esto deja el camino libre a Juan Manuel Oliva para que obtenga una nueva victoria del PAN. Y ni siquiera necesitaba este tipo de ayuda, como quedó en evidencia ayer, con una plaza completamente llena en el mítin de apoyo a él y a Felipe Calderón.
 
Ahora bien, analicemos la decisión del PRI de remover a Wintilo de la candidatura (si es que eso fue lo que pasó.) La decisión es extraña ante toda lógica; Wintilo probablemente no ganaría la gubernatura pero sí aportaría votos para Roberto Madrazo (en teoría.) Ahora existen muchos priístas que apoyaron a Wintilo y que, desilusionados, no votarán este 2 de julio, o lo harán por Felipe Calderón. El escenario se ve favorable para el panista: el PAN estatal calcula que podrá reunir 1.2 millones de votos en favor del blanquiazul, que a estas alturas del partido podrían ser decisivos, y cada voto cuenta.
 
Por lo pronto, Juan Manuel Oliva tiene la victoria en la bolsa. Vamos a ver qué sucede en las próximas semanas.
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