Si a alguien le quedaba duda sobre la desesperación de los candidatos, ayer nos quedó más que claro su estado de emergencia.
 
Tanto Roberto Madrazo como Manuel López (alias "el peligro") hicieron una propuesta por televisión con el mismo matiz. Por un lado, el PEJE promete a quienes ganan menos de $9,000 al mes, que se les otorgará una "ayuda" para obtener alrededor de un 20% de más ingresos. Roberto Madrazo ofreció que a los que ganen hasta $10,000 mensuales, no se les cobrará ISPT.
 
De la propuesta del rayito de esperanza, ni hablar. ¿Tendrá alguna idea el señor López de cuántas personas existen en el país con un salario menor a los 9,000 pesos? ¿Habrá calculado ya (usando una calculadora, por supuesto) cuánto va a costar dar esa ayuda AL MES? ¿De dónde va a sacar ese dinero? Y esto solamente cuestionando el fondo, porque cuando se intente establecer este esquema, habría que modificar de entrada la Ley del Trabajo (tarea que corresponde al Congreso), sin ponernos a pensar siquiera en la pesadilla logística de controlar estos apoyos (un terreno fértil para el desvío de dinero y otras trácalas.)
 
Lo que propone Roberto Madrazo es más viable. Después de todo, eliminar el ISPT es tarea de la Secretaría de Hacienda, por lo que la promesa es más fácil de cumplir por parte del Poder Ejecutivo. En entrevista con Joaquín López Dóriga, Roberto señaló correctamente que no tiene caso cobrar un impuesto para después devolver una parte; también indicó que la solución no está en dar dinero en la mano, ¿y quién mejor que él para saberlo, después de que hemos vivido una política de subsidio establecida por el PRI que ha generado pobreza y dependencia? Ahora bien, aplica la misma pregunta… ¿Qué va a hacer el gobierno para reponer el dinero que dejará de recibir por ese impuesto?
 
Claro que la apuesta de ambos candidatos es que una parte de la población se deje convencer y cambie oro por espejitos. Tampoco son ideas nuevas: Calderón propuso en el debate la reducción del ISPT pero parejo, a todos los trabajadores. ¿Es lo mismo? Definitivamente no. Y el mayor defecto de la propuesta de los candidatos del PRID es que se trata de una medida que se maneja por excepción, y no por regla. Me explico: tan fregado está el que gana $10,000 como el que gana $10,500; ¿Por qué al primero se le va a dejar de cobrar el ISPT y al segundo no? ¿Cuáles van a ser los criterios para decidir quién recibe la ayuda y quién no? Esto da pie a arreglos en lo oscurito: al empleador le conviene reportar que un empleado gana menos, para no pagar el ISPT, y al empleado también le conviene, porque tendrá más dinero en su bolsillo, pero queda a merced de la negociación que le ofrezca su patrón; en todo caso, el gobierno es el que pierde.
 
Y hablando en general (incluyendo la propuesta de Calderón), esto no resuelve en nada la situación del que no tiene empleo o que tiene un ingreso no comprobable.
 
Vaya. Propuestas inviables, poco pensadas, al vapor. Todo lo que hay que hacer para conseguir un voto.
Anuncios