¡Ok, ok, no lo vuelvo a hacer!
 
Después del lapsus brutus del chiste anterior, les mando otro de argentinos (que, según dicen, tienen un ego muy grande.)
 

 
En una sala de maternidad del Seguro Social se encuentran tres futuros padres: un argentino, un uruguayo y un negro (utilizaría el término "afroamericano", pero este sí era de África).
 
Después de un buen rato, sale una enfermera y se dirige a los tres, diciéndoles:
 
– Felicidades, señores. Cada uno de ustedes acaba de tener un hermoso y saludable varoncito. Solamente hay un problema… se nos revolvieron los niños y no sabemos cuál es de cada quien. Les propongo que hagamos una rifa y que cada quien escoja a su niño.
 
Los tres aceptan y entran a la sala de maternidad. Ahí ven a tres bebitos recién nacidos, dos de ellos blanquitos y uno de color negro chapopote oscuro.
 
Hacen la rifa con un disparejo y gana el uruguayo. Entra a la sala de maternidad y sale con un precioso bebé negrito en sus brazos.
 
Al ver esto, el africano se acerca y le dice:
 
– Oye, mi negro. ¿Por qué escogiste a ese niño, si es negro? Mira, mi esposa es negra, yo soy negro, el niño es negro… ese niño es mío evidentemente. Anda, mejor escoje a uno de los güeritos…
 
Y le contesta el uruguayo:
 
– ¿Estás loco, morenazo? ¿Y qué tal si por error escojo al argentino?…
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