De nuevo se queda nuestra selección en los octavos de final. Era muy difícil ganarle a Argentina.
 
Pero se vieron, ahora sí, buenas cosas en la selección.
 
¿Por qué tenían guardado a Guardado? Se me hace que esa era la verdadera arma secreta de la selección, en lugar de la bebida del reportero africano de los comerciales de Power-aid. El jovencito jugó bastante bien, le dio dinamismo a la selección, y ya hasta tiene equipos europeos interesados en contratarlo.
 
Los que nunca bajaron de nivel: Osvaldo Sánchez, Salcido, Osorio, Pineda. Salcido ya anda consiguiendo contrato con el Arsenal de Inglaterra…
 
Una pena la lesión de Pavel Pardo, que estaba dando muy buen partido.
 
¡Vaya, hasta el "gringo" Castro jugó bien!
 
En retrospectiva, la selección sigue jugando de forma consistente, con mucha regularidad: desde 1986 la selección participa (a excepción del mundial del 90, por lo de los cachirules), y en todos los mundiales desde entonces ha clasificado a la siguiente ronda, muchas veces en primer lugar de su grupo, jugando siempre al ataque en lugar de cerrar filas defensivamente. Prefiero esta consistencia a campanazos como Turquía o Croacia, que de pronto sorprenden con un tercer lugar en una copa, para luego quedar eliminados en la primera ronda o ni siquiera clasificar a la copa en eventos posteriores.
 
Ya nada más nos falta el brinquito. No se vio en ningún momento una gran superioridad de los Argentinos. Incluso se podría decir que México dominó el partido. ¿Cuál fue la diferencia? Una genialidad de una de las estrellas del equipo Argentino. Y eso es lo que nos falta: como equipo, somos capaces de jugar al futbol a la par de cualquier selección de primer nivel, pero no contamos con las estrellas que puedan definir un partido. Tenemos estrellas casi siempre en la portería y en la defensa, pero falta ese medio creativo que desequilibre el juego, ese delantero que de la nada saque un golazo que resuelva el juego… eso nos falta. Aquí, Brasil es ejemplo vivo: prácticamente los 11 que tiene en la cancha son estrellas, y aún sin jugar bien resuelve los partidos.
 
A ver cómo nos va el próximo mundial.
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