Finalmente, Sony lanzó su PlayStation 3 al mercado mexicano (ya lleva algo de tiempo, pero me tardé en actualizar mi blog).
 
Cuando salió en los Estados Unidos, el aparatito tuvo un costo de $600.00 módicos dolarucos. Se podía conseguir también una versión más económica de $400.00 dólares (con menos espacio en disco duro y sin algunas funciones). El público cuestionó el precio que Sony le puso a su consola, considerando que el precio de un aparato de estos se ubica en los $350.00 dlls. (desde la época del Atari han costado eso al momento de su lanzamiento). ¿Qué tiene de especial la consola de Sony para costar tanto?
 
Pero los que no sé qué carambas estaban pensando, son los de Sony México. He encontrado la mugre desde $10,000.00 pesos (el más barato, en el SAMS), hasta la ganga de $14,000.00 en otras tiendas. Estamos hablando que el juguetito cuesta aquí más del doble de lo que cuesta en Estados Unidos. ¿Quién sería el genio de marketing de Sony que puso el precio? Me gustaría ver el estudio de mercado con el que concluyeron que se puede vender un producto a más del doble de su precio en un mercado con un poder adquisitivo muy diferente hacia abajo. O tal vez quieren ganar la misma cantidad de dinero en México que en E.U., y como aquí se van a vender mucho menos consolas, ¡pues hay que subirles el precio, y así sale lo mismo!
 
Así resulta factible ir a los Estados Unidos, comprar la consola, declararla en la aduana, pagar los impuestos y aún así saldría mucho más barata que comprarla aquí. Se me hace que hasta comprarla por internet y pedirla por paquetería es una mejor opción.
 
Con un poco de sentido común, Sony México podría haber visto que, si el precio era caro en los Estados Unidos, aquí es exorbitante. Por lo menos hubieran comparado precios con la competencia: cuestan más que en Estados Unidos, pero no es mucha la diferencia. Con menos de $4,000.00 pesos se puede conseguir un Xbox 360 o hasta un Wii. Y si vamos más lejos, con los $14,000.00 pesitos que cuesta la "ganga" en algunas tiendas, alcanza perfectamente para comprar una PC bastante decente, donde se puede jugar con juegos iguales o mejores que los de PlayStation, y que en el momento en que nos aburramos de jugar, podemos trabajar en ella o conectarnos a internet a bajar fotos de viejas encueradas. El tiempo dirá si Sony tenía razón, y si el aparato vale lo que cuesta (yo creo que no).
Anuncios