Hoy se cumple un año de la extinción de ese elefante blanco chupa-recursos llamado “Compañía de Luz y Fuerza del Centro”. Para conmemorar la fecha, el SME (Sinvergüenza Martín Esparza) está organizando una de sus acostumbradas manifestaciones, que ya no son tan pacíficas.

Resulta interesante saber que la Compañía de Luz y Fuerza se había decretado extinta desde 1974, pero nunca se llevó a cabo tal extinción, tanto por intereses políticos como por falta de pantalones. 35 años después se logra; en ese 2009, la empresa le costó al erario público la módica suma de 42 mil millones de pesos: tremendo boquete pagado con nuestros impuestos. Fue una decisión inteligente, y valiente, del Gobierno Federal, ya que sabían desde un principio que el sindicato no se iba a dejar arrebatar tan fácil el dinero ídem que recibía, y por eso están peleando como gatos boca arriba.

Legalmente, no hay más que hacer. La Suprema Corte ratificó la extinción y reconoció que es perfectamente legal. Prácticamente todos los anteriores empleados de LyF han sido liquidados con una de las más generosas retribuciones laborales en la historia de este país, como justo premio a miles de trabajadores que, durante años, cumplieron con constancia y esfuerzo la difícil labor de no hacer nada (o hacerlo mal) y cobrar por ello. ¿Para qué entonces tanto alboroto? La respuesta es obvia: por dinero.

Yo comprendo al pobre de Martín Esparza. Sus caballos pura sangre deben estar muriendo de hambre, pues sale muy caro mantener a esos animalitos (y también a otros animalitos que se alimentaban del dinero de LyF, pero no digo quiénes porque los pejefans se van a sentir ofendidos.)

Estamos hablando de que, entre cuentas congeladas y propiedades del SME, hay siete mil millones de pesos en juego. Poco, comparado con los más de 40 mil millones que recibían anualmente, pero le caen de perlas al patrón de Martín Esparza, quien ya se dio cuenta de que la “presidencia legítima” no deja muchas ganancias, y pues esa lanita no es nada despreciable. Sobre todo ahora que está por iniciar su nueva campaña por la silla.

.

Anuncios