Hace unos días vi un spot en la televisión, en donde decían que ese espacio era para que don Andrés “Mamonuel” López Obrador informara de cosas irrelevantes a la ciudadanía, pero que “la mafia” que les robó la presidencia (así es, 4 años y todavía les arde) lo ha impedido y ya no puede salir en comerciales. Los spots previos fueron retirados porque, en ellos, don Peje estaba haciendo descarada campaña política, sin ser el candidato oficial de ningún partido y sin respetar los tiempos de campaña, hecho que la ley electoral no permite.

La noticia de hoy fue que este promocional también tendrá que ser retirado del aire, ya que agrede a un grupo político opositor al decirle “mafioso”, lo cual está prohibido en la ley electoral vigente. Así que Chachalópez se quedó sin sus spots promocionales y sin sus comerciales de berrinche. Seguramente, a partir de mañana, escucharemos sus chillidos en donde pueda darlos, acusando de nuevo a “la mafia que nos robó la presidencia” de aplicarle un tapabocas.

Sin embargo, quien le aplicó este reciente “cállese chachalaca” no fue esa misteriosa “mafia”, compuesta por Carlos Salinas, los beneficiarios del FOBAPROA, los de arriba, los privilegiados, la CIA, los Hombres de Negro, los Illuminati y los secuaces de Lord Voldemort. No, los que le callaron la boca fueron sus propios compañeros de aventura: el PRD, el PT y Convergencia. Y es que Zozobrador  le apuesta a la mala memoria que tenemos los mexicanos, pero de esto yo sí me acuerdo.

Después del mega-berrinche-bloqueo de Avenida Reforma en el año 2006, luego de que el peje perdiera la elección por un fraude que jamás pudo comprobar, el Gobierno Federal intentó negociar con los partidos en disputa (PRD, PT y Convergencia) para lograr algunos acuerdos y garantizar la gobernabilidad. Estos partidos aprovecharon su momento y exigieron cumplimiento de cuanta ocurrencia les llegó a la cabeza (que no al cerebro, porque tengo serias dudas de que cuenten con uno). Como consecuencia de esos caprichos vino el despido de Luis Carlos Ugalde, todo el circo de la nueva elección de los consejeros del IFE y una reforma a la ley electoral muy criticada en su momento, por restringir drásticamente la libertad de expresión en temas políticos.

¿Por qué pidieron esto? Por venganza y ardor. Para evitar que los particulares (como, por ejemplo, el CCE) pudieran hacer comerciales con bicicletas cayéndose, acusando al mesías de Macuspana de ser “un peligro para México”. Lo que en su calentura nunca se imaginaron estos pseudo-izquierdosos, es que dichas reformas les pudieran aplicar a ellos en algún momento determinado. Pero así fue. Por eso los spots tienen que ser retirados.

Es claro que lo que sigue será el reclamo de nuestros inconformes de siempre, alegando que se quiere callar al que viene “a salvar a México”. Claro. Y es que, para ellos, el que una persona diga que el peje es un peligro para México es una difamación, y debe castigarse; pero si ellos son los que acusan a otro grupo político de “mafiosos”, eso está bien porque es la voz del “Pueblo®”.

Lo mejor de todo es que ya no habrá spots. Buena noticia; si quiero que me duelan los ojos frente a la televisión, prefiero ver “Laura de América” o “Décadas”.

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