Actualización (4/Feb/2011): finalmente pude terminar de redactar mi reseña sobre “TRON: Legacy” con mi opinión acerca de la película. ¿Cumplió mis expectativas? Sí, en muy buena parte, aunque con sus defectitos.

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En un par de semanas se estrena la película de Disney “Tron Legacy”. Ya amenacé a mi esposa: si no me acompaña, me voy solo al cine (parece que eso sucederá, pues no se le ve la menor intención de acompañarme). La veré en pantalla gigante en 3D para disfrutar del espectáculo. Luego la veré de forma normal para meterme más en la trama, y quizás también la vea en español, a ver qué tal la doblan. Posteriormente, me compraré la película cuando salga en Blu-Ray. Oh, por cierto, no tengo reproductor de Blu-Ray, así que tendré que comprarme uno… y también una TV de LED con 3D para verla como debe ser. Bueno, eso suponiendo que no resulte un churro, en cuyo caso solamente la veré dos veces en el cine y nada más me la compraré en DVD.

Tron Legacy es, como puede suponerse, la secuela a la película Tron de 1982. La original no la vi en el cine, porque aún era un mocoso de 10 años que solamente iba al cine si lo llevaba su mami, y la mami de este mocoso prefirió llevarlo a ver otras cosas. La primera vez que vi Tron (tendría unos 10 u 11 años) fue en la flamante videocasetera Beta de uno de mis tíos, muy de moda en esos tiempos (la videocasetera, no mi tío), en una copia pirata. La película estaba en inglés, por lo que no entendí ni madres; pero eso no me importó, con los efectos especiales tuve suficiente. Cada vez que íbamos a Celaya con la familia aprovechaba y veía Tron de nuevo, tantas veces, que mis tíos me echaban carrilla: “Ponla otra vez Paco, yo creo que ahora sí ganan los rojos”. Pero como dice el dicho que “a palabras necias, oidos sordos”, simplemente ignoré lo que me decían y volvía a insertar el videocassette.

Intellivision with the game AstroSmash

El artefacto que me robó mi infancia y preadolescencia (y no me arrepiento). Fuente: Wikipedia.

El siguiente paso lógico era jugar el videojuego, pues si la película trataba precisamente sobre videojuegos, seguramente existiría alguno inspirado en Tron, ¿o no? Pues sí. Por esas fechas yo tenía una consola de videojuegos: el mítico Intellivision de Mattel (el Atari era más popular, pero el Intellivision dominaba). Mattel obtuvo la licencia de Disney y publicó tres juegos sobre Tron:

  • Tron: Deadly Discs” simulaba (muy, muy simulado) el combate con discos de la película. De los tres juegos, era el mejorcito y, según muchos, uno de los mejores juegos del Intellivision, aunque a mí realmente no me gustaba tanto.
  • Tron: Maze-a-Tron”, un juego bastante malito con un laberinto dentro de una computadora (literalmente dentro de la computadora: el laberinto estaba formado por chips y microcircuitos). Sin embargo, el sonido era muy bueno, y tenía el atractivo de enfrentarse cara a cara contra el MCP.
  • Tron: Solar Sailer”, un juego del dispositivo Intellivoice, que le permitía al juego hablar con voces humanas grabadas (algo totalmente innovador en esos años). Juego muy difícil y tedioso, tenía la gracia de contar con buena música (aunque algo repetitiva) y buenas voces, además de reivindicar como villanos a los temibles Reconocedores de la película.

Sobra decir que los jugué todos hasta el cansancio, al igual que la maquinita del videojuego “oficial” de Tron (aunque por mis reflejos de caracol y mi pulso de endulzadonas nunca pasé del primer nivel).

Este aparatejo me despojó de mucho del dinero que mis papás me daban por portarme bien y por no andar de vago jugando a las maquinitas.

Años más tarde, volvieron a proyectar Tron en el cine. En esos tiempos, las funciones eran dobles, con una película estelar y una de relleno. Tron iba de relleno junto con el re-estreno de “La Cenicienta”. Fui con unos vecinos y, aunque fue interesante ver a La Cenicienta (yo no la había visto), en realidad todos íbamos a ver Tron. Fue la primera vez que la vi con subtítulos; nuevamente no entendí ni madres, pero algunos detalles me quedaron un poco más claros.

Pasaron otros añitos y volví a ver Tron, en un video VHS. Nos habíamos inscrito por primera vez a un videoclub (los famosos “Video-Centro”) y nos llevamos algunas películas para verlas, entre las que estaba, por supuesto, Tron. Mi madre me quería ahorcar, pero no me dijo nada. Ahora con más calma y con la posibilidad de detenerla y volverla a ver, le entendí un poco mejor. En ese tiempo yo ya empezaba a dar mis pininos en las computadoras y me sorprendió ver que el argumento de la película, a pesar de ser completamente fantasioso, contiene algunos elementos y conceptos técnicos bastante cercanos a la realidad. El que hizo el guión sabía de lo que estaba hablando.

En el 2002, salió un DVD de edición especial celebrando los 20 años de la película. Obviamente, lo compré y lo vi varias veces. Era una versión “remasterizada”, con escenas mejoradas (al estilo del relanzamiento de “La Guerra de las Galaxias”), pero lo mejor estaba en el material adicional: un documental de dos horas, al estilo de “cómo se filmó”, con mucha información interesante sobre el filme. También salió un juego para PC, “Tron 2.0”, que conseguí (en este caso pirata, en la pulga) y jugué hasta terminarlo. En esta ocasión el protagonista es Jet Bradley, hijo del programador Alan Bradley, quien era amigo de Kevin Flynn (el protagonista de la película original) y creador del programa Tron. El juego resultó bastante aceptable, con muy buenos gráficos, sonido y música, al grado de que realmente se sentía toda la atmósfera de la película.

Con este breve relato se puede ver que la película me gustó un poquitín. ¿Cuánto me gustó Tron? Bueno, puedo afirmar que decidí estudiar lo que estudié (sistemas computacionales) gracias a Tron (o por culpa de Tron, como se quiera ver). Se podría decir que soy un fanático de Tron (aunque no a tal grado como para hacer esto).

La película original fue la primera en utilizar de manera extensiva imágenes generadas por computadora, en muchos casos combinadas con actuaciones reales. Curiosamente, Tron fue nominada solamente para el Oscar en vestuario y sonido, pero no para efectos especiales: la Academia no la tomó en cuenta por considerar que “hicieron trampa” al utilizar computadoras para los efectos.

Tron fue un fracaso de taquilla. Aunque IBM había lanzado sus primeras PCs en 1980, las computadoras todavía resultaban ajenas y exóticas para mucha gente. El argumento de la película era un poco oscuro, lleno de jerga computacional, que al final resultó difícil de asimilar. Agreguemos el hecho de que tuvo que competir en taquilla con la película de Spielberg “E.T.: El Extraterrestre” y tenemos una fórmula para el fracaso. Sin embargo, Tron se convirtió en una película de culto, idolatrada por todos los nerds a los que les encantó (me incluyo). Por otra parte, a pesar del fracaso en taquilla, Disney consideró que la animación por computadora tenía futuro en la industria, por lo que decidió apoyar económicamente al equipo técnico que desarrolló la película. A partir de ahí, unos años después se creó una división de Disney dedicada a las animaciones por computadora y de la que probablemente hayan escuchado mencionar en alguna ocasión: Pixar.

Para calentar motores, voy a desempolvar mi DVD de aniversario para ver de nuevo la película y recordar algunos puntos de la trama que seguramente ya olvidé. A los que nunca vieron la película original y pretenden ir a ver Tron Legacy, les recomiendo ampliamente que primero consigan y vean Tron, o de lo contrario podrían no entender la mitad de lo que ahí aparece. Además es una buena película. Les dejo aquí una muestra: la escena de la competencia de moto-luz, probablemente la mejor secuencia de la película.

Antes de que alguien venga y me diga que los gráficos apestan, y que cualquier ñoño podría hacer una animación mejor en una PC de cibercafé, les recuerdo que la película se hizo en 1982. En esa época, esto era tecnología de punta.

¿Cómo lucen las cosas 28 años después? Comparen con esta escena. Es el primer trailer de Tron Legacy, que también incluye una competencia de moto-luz.

Este es el último trailer para promocionar la película (hay otros dos, pero este me parece el mejorcito).

A partir de los trailers, se pueden deducir varias cosas:

  • El actor que hace del hijo de Flynn es bastante teto. No le veo finta de héroe de la película, y su actuación seguramente se verá opacada por Jeff Bridges y hasta por Olivia Wilde (aunque no precisamente por sus habilidades histriónicas).
  • Al parecer, Kevin Flynn regresó al interior de la computadora, pero quedó atrapado ahí durante años, y ahora su hijo intentará rescatarlo. Tierna historia… pero bueno, no hay que olvidar que es una película de Disney.
  • El villano en esta ocasión es Clu, un programa de Flynn que es eliminado en la película original por el MCP. Debe tratarse de una versión nueva del programa que, de cierta forma, se ha revelado contra su creador. Por cierto, Clu está personificado por una simulación computarizada de Jeff Bridges más joven.
  • Habrá acción en buena cantidad: combate con discos, moto-luz y hasta vehículos aéreos… y todo en 3-D.

Queda la incógnita sobre la posible reaparición de TRON en la película. Es probable, ya que en el trailer aparece Bruce Boxleitner en su personaje original de Alan Bradley, quien también personificó a TRON en la película original.

Lo que parece ser un hecho es que no veremos al MCP como villano, lo cual para mí es una lástima, ya que considero al MCP como un magnífico antagonista (aclaro, MCP no es Microsoft Certified Professional, sino “Master Control Program”. Otro tipo de villano, pues). Su voz era mucho más cool que la de Darth Vader, y su aspecto era muy atemorizante, como se puede ver en estas escenas de la película.

Esta es la primer imagen que se nos presenta en la película del MCP: un holograma mediante el cual se comunicaba con su achichincle Sark.

En esta escena clásica vemos al MCP de lejos, justo antes del clímax de la película.

Cerca del final de la película, TRON se encuentra frente a frente con el MCP en persona.

El MCP no trascendió debido a que el antecedente de una inteligencia artificial malévola en el cine era nada menos que HAL-9000, por lo que la barra estaba muy alta. En su favor, podemos decir que lo más que HAL-9000 hubiera podido hacer era matar a unos cuantos astronautas y echar a perder una misión espacial, mientras que el MCP llegó a amenazar con meterse a los sistemas de seguridad militares y desatar una guerra nuclear… y se le ocurrió esa idea mucho antes que a Skynet (de Terminator); la diferencia es que Skynet sí lanzó los misiles y el MCP no pero, bueno, ¿qué esperaban de una película de Disney?

En cuanto al argumento de la película original, debo reconocer que la historia tiene bastantes inconsistencias y escenas sin sentido. En ocasiones parece que la escena fue insertada a la fuerza, sin justificación, solamente para mostrar alguna animación por computadora interesante. En otros casos, se trata más bien de cuestiones ilógicas en la trama; por ejemplo, Encom (la empresa en donde supuestamente trabajaba Flynn) tiene ingenieros capaces de desarrollar un laser que puede trasportar la materia hacia el interior de la computadora (que es la premisa principal de la película), ¿¡pero al que ponen de Director General es al que programó un videojuego!? Además, el final es muy decepcionante: después de ver trepidantes escenas de moto-luz y combate de discos, uno espera un emocionante enfrentamiento final, con más acción en la pelea de Tron contra Sark, y un duelo más bien mental entre Flynn y el MCP; afortunadamente, la secuencia posterior a la destrucción del MCP está tan bien hecha (imágenes y música) que se perdona un poco el blando clímax.

Ahí estaré, en primera fila, para ver Tron Legacy. Realmente no espero mucho por parte de la historia, con que sea una trama un poquito más consistente que la de la película original me conformo. En lo que Tron Legacy seguramente no decepcionará será en las escenas de acción y los efectos especiales. De acuerdo a lo que se ve en los trailers, todo apunta a que la película será un verdadero agasajo visual, incluyendo, por supuesto, a Olivia Wilde:

Esa es la actitud.

El programa Quorra. Ojalá así estuviera el programa de pedidos de mi changarro.

Ya les estaré comentando en un futuro si la película valió o no la pena. 28 años de espera es mucho tiempo.

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