Hace algunas semanas mandé al diablo a las facturas electrónicas por un rato y me fui al cine a ver “TRON: Legacy“. Aunque lleva ya varios días en cartelera, todavía alcancé a verla justo como quería: en megapantalla, sonido super-ultra-megasurround, en 3-D y, lo mejor de todo, subtitulada, es decir, con la pista de audio original (esto último es importante para mi porque quedé marcado de por vida al haber visto “La Guerra de las Galaxias” por primera vez, doblada al español… de España; es un trauma que todavía no se me quita).

Quienes leyeron mi anterior entrada se dieron cuenta de que soy fan incondicional de TRON, por lo que mi opinión sobre la película está completamente sesgada. La nueva película me gustó mucho; lo curioso es que a mi esposa también le agradó (a pesar de que aborrece a la original), por lo que algo bueno debe tener. Trataré de hacer una mini-reseña a continuación, cuidando de no contar mucho sobre la trama para aquellos que no la han visto.

Lo bueno

Evidentemente la apuesta de Disney es con los efectos especiales de la película, y realmente son bastante buenos. Llega un momento en el que uno ya no se fija en los efectos especiales para dejarse llevar por el ambiente de la historia. Queda a discusión si son mejores que los de “Avatar“, o si el 3-D quedó mejor; lo que resulta claro es que “TRON: Legacy” muestra lo mejor que se puede observar hoy en día en cuanto a efectos visuales.

En esta ocasión Disney no desaprovechó el potencial de TRON para las escenas de acción. Los aficionados que íbamos esperando una nueva escena de combate en moto-luz no quedamos decepcionados (por lo menos yo no). Al igual que la original, la acción disminuye a partir de la mitad de la película hacia el final; a diferencia de la original de 1982, “TRON: Legacy” se salva agregando una intensa escena de combate aéreo cerca del clímax de la película (aunque a mí no me gustó tanto… era difícil ver lo que ocurría en pantalla).

Ya mencioné en mi otra entrada sobre el agasajo visual a cargo de Olivia Wilde como Quorra. En la película Olivia Wilde luce muy linda, sí, pero en mi opinión está mucho más buena GEM (Beau Garret)… vea y juzgue usted.

GEM - otro programa que merece una buena escaneada (no vaya a traer un virus o spyware).

Una interfaz alterna del programa GEM.

(Por cierto, si aún desea más atractivo visual, puede revisar lo que hizo Playboy inspirado en “TRON: Legacy”. Advierto que la liga lleva al sitio de Playboy; o sea, no es para niños; o sea, sólo adultos; o sea, no intente entrar desde la PC de su oficina. ¿Queda claro?)

Sin embargo, la banda sonora es, en mi opinión, lo mejor de la película. Nunca me ha gustado Daft Punk, pero debo reconocer que han hecho un excelente trabajo de musicalización. Todas las melodías eran adecuadas para la trama de “TRON: Legacy”, magistralmente editadas de acuerdo a la acción en la pantalla. Prácticamente todos los críticos coinciden en alabar la banda sonora de la película. Aún así, sigo pensando que la música de la película original de 1982, compuesta por Wendy Carlos, tiene más personalidad que la de Daft Punk.

Lo no tan bueno

Aunque la mayoría de las críticas apuntan a que “TRON: Legacy” tiene un mal guión, la verdad es que no me pareció así (de hecho, hasta lo considero bueno). No olvidemos que se trata de una película de acción, de Disney, enfocada a un público jóven (incluso niños). Como película de acción tiene mucho mejor trama que cualquiera de las porquerías que filmaron Arnold o Stallone en sus buenos tiempos (esas películas de un tipo al que le lastiman a un amigo o familiar y se desquita matando a diez mil soldaditos de otra etnia). Por otra parte, el guión de la película original de 1982 tampoco era la gran cosa. Mi queja va más bien en el sentido de las oportunidades que dejaron ir en la trama. Algunos personajes pudieron ser mejor explotados, como GEM (que hubiera sido una muy buena villana) o ZUSE, o incluso Rinzler. La historia de los ISOs pudo haberse explotado más en pantalla y no sólo como un relato de Flynn; en este sentido, coincido con algunas opiniones regadas por la web, las cuales afirman que el trasfondo que se alcanza a percibir de la película resulta más interesante que la película misma. También me hubiera gustado ver más participación de los Reconocedores y de los Tanques (estos últimos sólo aparecen brevemente en un par de escenas).

La película tampoco se libra de algunos errores argumentales, aunque son menos que en la original de 1982. En particular, la forma en que se pretende mostrar a CLU como una amenaza para la humanidad resulta poco creíble; de hecho, su amenaza es inviable, considerando la explicación que se da en la película original sobre el funcionamiento del láser que digitaliza los objetos. Esto también invalida la última escena en donde participa Quorra (quienes ya vieron la película saben de lo que hablo). Y no se trata de aplicar “rigor científico”, lo cual sería ridículo en una película de fantasía; se trata, simplemente, de mantener la consistencia del propio argumento de la secuela.

Ahora bien, aunque CLU me parece un buen villano, sigue estando lejos del MCP en mi opinión. CLU llega a ser odioso en ciertos momentos, pero la forma en que intentan ponerlo como una “amenaza para la humanidad”, además de inconsistente con la trama (como mencioné antes), es también completamente innecesario. CLU es más bien un villano a nivel personal de Kevin Flynn, y hasta ahí hubiera quedado bien.

Pero lo que más me disgustó de la película fue su estilo visual. “TRON: Legacy” luce espectacular sin duda, pero algo tiene que no se ve como “TRON”. La original utilizaba muchos colores, en contraste con el blanco y rojo de “TRON: Legacy”, que en ocasiones llega a parecer monocromática. En “TRON”, todo el ambiente era minimalista, geométrico y con destellos “eléctricos” con lo que el piso y las paredes daban la impresión de estar hechos con circuitos integrados; si bien es cierto que la sencillez lineal se debía en gran parte a las limitantes técnicas de la época, el mundo de “TRON” lucía extraño, muy diferente al mundo real, generando una impresión casi perfecta de encontrarse “dentro” de una computadora. En “TRON: Legacy” esta ilusión se pierde debido al realismo de los escenarios: parecen ubicados en una ciudad del futuro, o en otro planeta, pero no dentro de una computadora. En ese sentido, creo que el juego de PC “TRON 2.0” hizo un mucho mejor trabajo en capturar la ambientación de TRON y, como ejemplo, basta revisar estas imágenes que me pirateé encontré en VisualWalktrhoughs.com, para darnos una idea de cómo pudo haber sido el estilo visual de “TRON: Legacy”.

Me imagino que Disney cambió el estilo visual para hacer la película un poco más digerible por el público en general, acercándola más a “Matrix” que a “TRON”. ¿Qué diablos tienen que hacer esas nubes, lluvia y relámpagos en “TRON”? “TRON” era surrealista, ¿por qué tanto realismo en los escenarios? Las explosiones también quedan fuera de lugar, y el efecto del “de-rezzed”, aunque espectacular, es muy diferente al efecto de la película original (hasta le quitaron su característico efecto sonoro).  Eso sí, un punto positivo: eliminaron cualquier indicio de romance en la película entre Sam Flynn y Quorra… por lo menos mientras se encontraban dentro de “la rejilla”; en el original de 1982, las escenas románticas resultaban muy, muy extrañas (y es que yo quiero mucho a mi sistema de facturas, pero así como para darle un beso, pues no).

Algunos guiños a la película original

Si usted no vio “TRON” de 1982, algunos detalles pudieron pasar desapercibidos:

  • El más obvio: el nombre del club “End of Line” (el congal de ZUSE) se deriva de la frase característica del MCP al terminar sus conversaciones.
  • En las escenas de la casa de Flynn en 1989, abundan las referencias a TRON (posters, figuritas, etc.)
  • La bienvenida de Sam Flynn a la rejilla utiliza otra de las frases icónicas: “Greetings, programs”. Esta vez la frase la dice una sexy voz femenina, en lugar de un patético lamebotas como SARK.
  • El traje de uno de los personajes clave de la película tiene el mismo patrón de luces (aunque muy sutil) que el de otro personaje clave de la película original, por razones que resultan evidentes hacia el final.
  • En una escena del clímax de la película, Rinzler pronuncia la misma frase que dice RAM en la película original, lo que le da sentido a todo lo que sucede en la secuencia siguiente.
  • En su “casa” Flynn tiene un par de figuritas geométricas decorativas, que son una clara referencia a BIT.
  • La motoluz blanca de Flynn es muy parecida a las motoluces de la película original.
  • CLU tiene una nave insignia que es extremadamente parecida a la nave de SARK.
  • La escena final, donde Sam y Quorra escapan, es considerablemente similar a la imagen del poster de la película “TRON” de 1982.
  • Aunque tal vez la mejor referencia de todas ocurre en la reunión de los ejecutivos de ENCOM, en donde presentan como el programador estrella nada menos que a Ed Dillinger Jr. Este evento, por sí solo, garantiza la secuela.

Detalles inconsistentes con la película original

  • El funcionamiento del láser digitalizador se explica en la película de 1982. Aunque la explicación no tiene mucho rigor científico que digamos, por lo menos respetaba las leyes de la conservación de la materia. La amenaza de CLU en “TRON: Legacy” de salir de la computadora e invadir el mundo real es imposible de llevar a cabo, incluso considerando las premisas propias de la película.
  • Sam Flynn aparece en la rejilla con su propia ropa, la que es cambiada inmediatamente después por GEM y sus “sirenas”. La escena es muy sexy sin duda, pero en la original Kevin Flynn aparece digitalizado ya con su traje de circuitos iluminados. Sin embargo, la escena de “TRON: Legacy” es más veraz, ya que el láser también debió de digitalizar la vestimenta de Kevin Flynn en la película de 1982.
  • Lo mencionado anteriormente: los efectos climáticos simplemente no deberían existir en la rejilla. Nada de lluvia, nubes ni relámpagos. Ah, ni las explosiones hollywoodenses tampoco.
  • En un combate, Sam Flynn resulta herido y sangra, lo que permite a su contrincante identificarlo como “usuario”. Pero en la original a Kevin Flynn nunca le pasa nada, por lo que no sabemos si lo de la sangre es válido, pero no parece serlo: después de todo, Sam Flynn está digitalizado en la rejilla, al igual que el resto de los programas.

La decepción

Nada de “TRON: Legacy” me decepcionó, pero sí lo hicieron los avances de la nueva película de los “Piratas del Caribe”, en supuesto 3-D, estelarizada por Johnny Depp (obvio) y Penélope Cruz en el rol femenino. Para empezar, sé que en gustos se rompen géneros, pero en mi opinión cambiar a Keira Knightley por Penélope Cruz es como cambiar una crepa de flor de calabaza por un burrito de frijoles. Los avances no llamaron mi atención en lo absoluto, y el 3-D estaba tan mal hecho, que hasta los libros 3-D de cartón de mis hijos se ven más reales. Esta saga continúa a la baja.

La sorpresa

¿Recuerdan las caricaturas de “The Avengers” (esas que tradujeron al español como “Superhéroes”)? Eran caricaturas ochenteras hechas con un estilo que simulaba a los cómics, presentando a Hulk, Iron Man, el Capitán América, etc. De todos esos héroes de Marvel, el “Rey Namor” lo veía para tomarme una siestecita, y Thor me caía como patada en las gónadas. Pero los avances de la película “Thor” que se va a estrenar próximamente me sorprendieron a tal punto que ya la tengo en mi lista de películas que debo ver en el cine.

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