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Hoy por la tarde el Papa Benedicto XVI llegó al rancho de visita. Seguramente esto será un pandemonium, por lo que ya me estoy preparando con víveres y harta cheve para encerrarme en casa (todavía me falta decidir si voy a recurrir a los jueguitos de Armor Games o a mis películas pirata de Sasha Grey para pasar el rato).

Como era de esperarse, la visita del Pontífice siempre despierta polémica. Por un lado, los fieles llegan de pronto a extremos poco saludables de fanatismo y hacen todo lo posible por estar cerca del Papa (como si eso les limpiara los pecados en automático); por otro lado, tenemos a los “progres” que aprovechan estas oportunidades para sacar sus frustraciones, sus fobias y sus odios en contra de la Iglesia. Hace un par de días, por ejemplo, en Twitter se estableció como TT la frase “Visita del Papa”; usted puede probar y hacer una búsqueda de esas palabras, y se dará cuenta de lo radicales (y poco brillantes) que pueden llegar a ser algunos comentarios… de ambos bandos.

¿Piensa usted que la visita del Papa es realmente una tarugada? ¿Cree usted que es un gasto innecesario y que se viola el estado laico? Yo no estoy de acuerdo, y utilizaré mi blog (después de todo, es MI blog y puedo hacer y decir lo que yo quiera – mientras no viole los términos del contrato con WordPress 😛 ) para discutir algunos de estos puntos. A ver si tengo éxito.

Revisemos primero los argumentos más simplones y más fáciles de refutar:

“La visita del Papa es para ayudar a Josefina Vázquez Mota. ¡Es una estrategia del FECAL y sus secuaces yunquetos de la derecha! Además esos panuchos siempre han estado del lado de la Iglesia… ¡mochos!”

Este argumento asume varias cosas. Primero, que el Papa está siempre disponible para que cualquier gobierno conservador y mocho lo invite en el momento en que se les ocurra y que venga de inmediato. Segundo, que los ciudadanos somos robots sin cerebro tales que, con la visita del Papa, automáticamente iremos a votar ciegamente por el PAN. Tercero, se asume también que el PAN es el único partido que saca provecho de las cuestiones religiosas (ni se les ocurra pensar en la relación que hay entre MORENA y la virgencita de Guadalupe, por favor).

Benedicto es Papa desde el 2005; pasaron 7 años para que se dignara a darse una vueltita y, considerando que México es el país que más católicos tiene después de Brasil, pues la verdad ya se estaba tardando.

Ahora bien, ¿son los gobiernos del PAN los que aprovechan las visitas del Papa? No parece ser así. Juan Pablo II visitó México en 1979 (el presidente era José López Portillo), en 1990 y 1993 (ambas visitas en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari), en 1999 (con Ernesto Zedillo) y en 2002 (durante el gobierno de Vicente Fox). Cuatro visitas papales durante gobiernos priístas y solamente una durante los gobiernos del PAN. Esta será la segunda, y ocurrirá casi terminando el sexenio de Felipe Calderón.

¿Por qué trajeron los priístas al Papa? ¿No que muy laicos? Lo hicieron por una razón muy simple, y lo planteo como pregunta: si usted fuera presidente de un país en donde el 80% de la población practica una religión en particular, ¿no cree que sería buena idea traer de visita a su líder religioso de vez en cuando? Por supuesto, es una magnífica idea. Pero además es un buen negocio, y eso nos lleva al siguiente punto:

“Se está gastando un dineral en traer al Papa. ¡Mejor que usen ese dinero para los tarahumaras o para los pobres! Es un gasto inútil, igual que el de la Estela de Luz. ¡Puros gastos superfluos! ¡Maldito FECAL!”

De acuerdo a algunas fuentes, la visita del Papa costará alrededor de 130 millones de pesos. Una buena lana, es cierto. Pero la derrama económica se estima en poco más de 1,000 millones de pesos (según estos cuates). Si estos datos son correctos, estamos hablando de una inversión que deja un 700% de utilidad… negociazo. Es cierto que la mayoría de los beneficios los recibirán los sectores de turismo, comercio y servicios, pero a fin de cuentas es un beneficio para un sector de la ciudadanía. Por supuesto, esto representa impuestos para el gobierno (tampoco iban a ayudar a los ciudadanos de a gratis, ya los conocemos).

Ahora, solamente para poner las cosas en su dimensión (y para respetar mi naturaleza anti-PRI, ¡cómo no!): si tomamos los 33 mil millones de pesos que “se le extraviaron” a Humberto Moreira, alcanza para pagar más de 250 visitas del Papa (y más de 30 estelas de luz, por si acaso). Digo, por si le quieren reclamar a alguien.

“No es posible que FECAL reciba al Papa. ¡Esta violando el estado laico! ¿Y arrodillarse ante un extranjero? ¡¿Dónde queda nuestra soberanía?!”

Quienes piden que Felipe Calderón no reciba a Benedicto XVI olvidan (o quieren olvidar) que el Papa es un jefe de estado. Si el Presidente se niega a recibir a un jefe de estado, está rompiendo las reglas básicas de la cortesía más elemental; ya ni mencionar las reglas diplomáticas.

Curioso que los que se indignan porque FCH acepta recibir al Papa, son los mismos que se indignaron cuando Fox mandó a un dictador a su casa (“comes y te vas, Fidel”).

“Es increíble que cierren las calles de León para que pase Benedicto XVI. ¡Se está violando el derecho de tránsito! ¡Metan a Ratzi a la cárcel!”

Realmente agradezco a los twitteros que escribieron esto. Me proporcionaron valiosos minutos de carcajadas ininterrumpidas. Si el Papa cierra algunas calles por unas horas durante tres días, entonces “¡está violando el derecho de tránsito!”. Ah, pero si el Pejeloco cierra Reforma durante meses, “ay, que delicados, ni que estorbara tanto. Además, ¡es por la democracia!” Típica postura izquierdosa: si lo hago yo, soy un demócrata, el fin justifica los medios; si lo haces tú, eres un asqueroso burgués apoyado por “los poderosos”.

Aunque no lo crean, muchos twitteros se atrevieron a escribir ese tipo de babosadas.

“La visita del Papa viola el estado laico. Están aprovechando su visita como cortina de humo para enjaretarnos las modificaciones al artículo 24. ¡Quieren regresarnos a la época medieval! ¡Malditos yunquistas del PAN!”

Este sí vale la pena discutirlo: es uno de los argumentos más interesantes que se esgrimen en contra de la visita del Papa. Claro, lo más probable es que los twitteros gritones ni siquiera han leído las modificaciones propuestas al artículo 24, e ignoran que la propuesta de modificación la hizo el PRI y no el PAN.

Veamos primero lo que dice, en su redacción actual, el artículo 24:

Artículo 24 – Todo hombre es libre para profesar la creencia religiosa que más le agrade y para practicar las ceremonias, devociones o actos del culto respectivo, siempre que no constituyan un delito o falta penados por la ley. El congreso no puede dictar leyes que establezcan o prohíban religión alguna. Los actos religiosos de culto público se celebrarán ordinariamente en los templos. Los que extraordinariamente se celebren fuera de éstos se sujetarán a la ley reglamentaria.

Esta es la propuesta de modificación presentada por el diputado José Ricardo López Pescador (del PRI):

Artículo 24 – Todo individuo tiene derecho a la libertad de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de tener o adoptar, o no tener ni adoptar, la religión o las creencias de su elección, así como la libertad de manifestar su religión o creencias, individual o colectivamente, tanto en público como en privado, mediante el culto, la celebración de ritos, las prácticas, la difusión y la enseñanza; siempre que no constituyan un delito o una falta sancionado por la ley. […] [Se deroga] Sin contravenir lo prescrito en el artículo 3o. de esta Constitución, el Estado respetará la libertad de los padres y, en su caso, de los tutores legales para garantizar que los hijos reciban la educación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.

Este párrafo da mucho para discutir, pero no tiene caso porque hubo cambios importantes. Esta es la propuesta definitiva que generó el Congreso para la modificación al artículo 24:

Artículo 24 – Toda persona tiene derecho a la libertad de convicciones éticas, de conciencia y de religión, y a tener o adoptar, en su caso, la de agrado. Esta libertad incluye el derecho a participar individual y colectivamente, tanto en público como en privado, en las ceremonias, devociones o actos de culto respectivo, siempre que no constituyan un delito o faltas penados por la ley. Nadie podrá utilizar los actos públicos de expresión de esta libertad con fines políticos de proselitismo y propaganda política. El Congreso no puede dictar leyes que establezcan o prohíban religión alguna. Los actos religiosos de culto público se celebrarán ordinariamente en los templos. Los que extraordinariamente se celebren fuera de éstos se sujetarán a la ley reglamentaria.

Bien, eso es lo que dice la propuesta de modificación al artículo 24, por la que muchos “progres” se están rasgando las vestiduras. ¿Qué diferencias hay entre esta propuesta y el artículo original?

  1. Primera diferencia, en lugar de decir “todo hombre es libre…”, ahora la ley dice “toda persona tiene derecho…”. Este es un cambio de forma políticamente correcto con el único fin de evitar que las feminazis se encabriten.
  2. Se amplía el término “creencia religiosa” a “convicciones éticas, de conciencia y de religión”. Esto supongo que es para incluir doctrinas no establecidas como religión “oficial” y también para posturas como el ateísmo o el agnosticismo. En otras palabras, si alguien quiere creer en el “Maradonismo” o en “la fuerza” de Star Wars, lo puede hacer y la Constitución le protege ese derecho. Por otra parte, se elimina el término “creencia” que, desde cierto enfoque, podría dársele una interpretación despectiva.
  3. Se agrega un estatuto que prohibe el uso de los actos públicos religiosos para hacer proselitismo político. Es decir, si nuestro estimadísimo obispo Onésimo Zepeda usa el sermón del domingo para pedirnos que votemos por el PAN o que le pintemos violines a AMLOve, se lo puede cargar el payaso.

El resto del artículo modificado conserva lo que se establece en el atrículo 24 vigente, cambiando unas cuantas palabras sin alterar el significado de la frase.

Un aspecto muy interesante a revisar es que, en la redacción aprobada, se eliminó lo que tenía que ver con lo relacionado al derecho que tendrían los padres sobre la educación religiosa y moral de sus hijos. El hecho de que este párrafo se haya eliminado es importante, ya que su existencia permitiría que se aprovechara una fisura legal para modificar los planes de estudio, de forma que se ajusten a “sus propias convicciones”. Esto ya sucede en los Estados Unidos, en donde los cristianos fundamentalistas han logrado meter al Creacionismo en las escuelas, a tal grado que en muchas ya ni siquiera se imparten los temas relacionados con la evolución de las especies.

Ahora le pido, estimado lector, que revise la redacción del artículo 24 vigente y de la modificación propuesta por el Congreso. ¿Ve usted, de manera objetiva, alguna amenaza al estado laico? ¿Considera usted que esta ley es un “madruguete” del yunque y de los conservadores panuchos para meternos al catolicismo por las escuelas? Yo, la verdad, no lo veo así; pero tal vez estoy cegado por mi fanatismo religioso, y no descarto encontrarme en el error. Si usted ve algo que yo no percibo, por favor coménteme.

En mi opinión, esta modificación a la ley es positiva. Por un lado, se amplían los derechos al reconocer la libertad de culto a otros esquemas de pensamiento, aunque no sean religiones “oficialmente reconocidas”. Además, se plasma en la Constitución la prohibición de utilizar los actos religiosos con fines políticos, algo muy positivo (y necesario en nuestro entorno político). Y el hecho de eliminar el párrafo propuesto sobre los derechos de los padres para decidir sobre la educación de sus hijos es muy bueno.

Entonces, ¿por qué reclaman los “progres”? ¿En dónde se está violando el estado laico? Bueno, eso depende de lo que se entienda por “laico”. He ahí el problema: muchos izquierdosos interpretan el término “laico” como “antirreligioso” (o, más precisamente, como “anticatólico”). Esto es un error: al decir “estado laico” estamos hablando de una separación completa entre el Estado y alguna iglesia (la que sea). Pero separación no significa “pleito”; simplemente, se trata de que un gobierno no debe favorecer a una religión o creencia en particular. El estado laico propone, de manera implícita, la libertad del ciudadano para practicar la religión que desee, o ninguna, con la confianza de que el gobierno no se lo impedirá ni tomará represalia de ningún tipo.

Queda claro entonces que los “progres” y los ateos fundamentalistas solamente estarán contentos si el artículo 24 se modifica para que cualquier manifestación religiosa esté prohibida (los primeros, por ir en contra de “FECAL” y su “gobierno yunquista”; los segundos, por su agenda personal). Eso, obviamente, nunca va a suceder. Primero, porque la libertad de culto es un derecho democrático universal que no se puede limitar; segundo, porque nuestros diputados son tontos, pero no tanto como para echarse encima al 90% de la población (porque no sólo hablamos de los católicos: estoy seguro de que la poderosísima comunidad judía de México no estará nada contenta si se aprueba una ley que prohíba el Bar-Mitzvah).

Por cierto, me encontré este artículo en internet. Es una carta escrita por el “Foro Cívico México Laico” (organización seguramente apoyada por ya-sabemos-quienes), en donde advierten que las modificaciones al artículo 24 llevarían a “un Estado Confesional” (lo que sea que eso signifique). Según la carta, el nuevo artículo 24 permitiría que el Gobierno defina cuáles “convicciones éticas” serían aceptables o no. Yo no sé bajo influencia de qué mezcal sacaron esa conclusión, cuando la ley propuesta define explícitamente lo contrario: que cada mexicano puede escoger la convicción ética, de conciencia o de religión que le venga en gana. También hacen mención de que quedarían prohibidas las “convicciones no éticas”, lo cual es un burdísimo y absurdo juego de palabras del que ni vale la pena discutir. De todos modos lea el artículo y fórmese su opinión.

“Ratzinger es un vil encubridor de pederastas. ¡Padres guanajuatenses, cuiden a sus niños, no sea que se los lleven estos pica-monaguillos!”

Bueno, aquí la verdad no tengo nada que discutir. Soy de los convencidos de que la Iglesia ha sido muy tibia y, en ciertos casos, hasta cómplice de los sacerdotes pederastas. También creo que esto puede ser resuelto desde el lado del gobierno: simplemente aplicando la ley de forma imparcial y sin proteger a los sacerdotes. Si se encuentra alguno culpable de este delito, que pague su crimen, junto con los altos jerarcas eclesiásticos que los protegan, por encubrimiento o complicidad.

Megacrapload

A estas alturas ya es de todos conocido el caso de los arrestos del FBI contra el creador del sitio Megaupload y otros tantos empleados del mismo servicio de almacenamiento de música y películas pirata archivos electrónicos.

Hoy pude ver en las noticias las fotos de la residencia que el creador de Megaupload tiene en Nueva Zelanda. Bonita, por cierto.

Al parecer, el FBI publicó las fotografías para intentar convencernos sin mucho éxito de manera contundente sobre lo lacra que era el dueño de Megaupload. Definitivamente, nadie podría tener una casa como esa trabajando honradamente (ni artistas, ni políticos, ni grandes empresarios).

Para que el efecto sea todavía más grande, yo le sugiero al FBI que, a un costado de las fotos de la mencionada residencia, coloque también fotos de las humildes casitas de interés social de los dueños de las grandes empresas del entretenimiento (estudios cinematográficos, casas disqueras, estudios televisivos), o hasta de los magnates de la industria del software (como Bill Gates o el recientemente fallecido Steve Jobs) que, como todos sabemos, viven modestamente con el poco dinero que les deja su nada lucrativa actividad. Con eso nos quedará muy claro lo injusto que resulta que un pirata gandalla como el dueño de Megaupload les afecte en sus ganancias a todos esos empresarios que, sin afán de lucro y motivados únicamente por la difusión de la cultura y las artes, realizan con mucho esfuerzo sus actividades en la industria del entretenimiento.

Ahora que, si ya andaban en esas, hubieran aprovechado para meter al bote a los de “De’poop’sitfiles”, probablemente el peor sitio de almacenamiento masivo de archivos en el mundo. Esos sí merecen la cárcel por su servicio tan malo.

Monster High

Monster High dolls from 2010

Monitas Monster High (via Wikipedia).

Hoy me encontré con una noticia en Yahoo! que se sale de la norma y realmente era interesante.

La nota comenta sobre los cientos (o miles) de niñas que se despertaron hoy esperando encontrar, a un lado de sus tiernos zapatitos, una no tan tierna muñequita Monster High (de esas que están de moda), y que se llevaron una gran tristeza al encontrar puro platillo típico poblano en su lugar. ¿La razón? Las dichosas monitas están agotadas en las tiendas de juguetes.

Hasta aquí, la nota podría considerarse típica de la basura que normalmente publica Yahoo! Noticias, pero también nos informa que las muñequitas sí se podían conseguir en los tianguis y el comercio informal, ese que florece como ratas en cañería gracias al apoyo del Carnal Marcelo y demás gobernantes izquierdositos (bueno, votos son votos). El inconveniente no es que no den factura, sino que las monas alcanzaron precios de hasta $2,000.00 pesos, cuando en las tiendas caras apenas llegan a $400.00. Un abuso.

El Lic. Marcelo Ebrard en conferencia diaria c...

Monito Monster de la "high" (Image via Wikipedia)

Curioso que todos los “progres” izquierdositos se la pasan criticando al “capitalismo caníbal” y a los abusos de las fuerzas del mercado… pero apoyan por completo a los comerciantes “informales” (término políticamente correcto y bonito para nombrar a un grupo de delincuentes que cometen el delito de no pagar impuestos por lo que venden). Esos mismos comerciantes informales que no tienen empacho de aprovecharse de la ley de oferta y demanda y que se sirven con la cuchara grande, olvidándose de los conceptos cristianos y amorosos que promueve su líder mesiánico. Confirmo lo que siempre he pensado: aquí en México, los “izquierdistas” son en realidad ultraderechistas que nacieron jodidos.

Esta es una probadita de lo que tendríamos con la “República Amorosa™“: acaparamiento, comercio informal y precios elevados… y no sólo con los juguetes.

 

6 Toros 6

La política mexicana no me deja de sorprender nunca. Estamos ya en el quinto año de gobierno y, como no hay quinto malo, se comienzan a ver las acciones de los políticos que quieren llevarse orejas y rabo.

En esta ocasión, el cornilargo dipuporro del PRI Cristian Vargas se lanzó al ruedo y se encaminó, desde la sede de su partido en Insurgentes hasta el Coso de Insurgentes, para apoyar la propuesta de que en el DF se prohiban las corridas de toros en la Plaza México y darle la puntilla a la fiesta brava en nuestro país. Sorprende el repentino amor por los animales del dipuhooligan (tal vez se siente identificado), porque en la Cámara se comporta como burel banderillado, constantemente partiendo plaza (y muebles) con su civilizado talante.

Pero el dipuporro no va solo. Lo acompaña por el paseíllo el diputado Norberto Ascencio Solís del Partido Verde. Sí, el mismo partido que hace un par de años mostraba buenos arranques por derecha con sus propuestas para establecer la pena de muerte a ciertos delincuentes. Por lo que se ve, el PVEM también va bien por izquierda, y pretende salir en hombros de los “progres” izquierdosos del DF que ayer marchaban para pedir la despenalización del aborto y hoy lo hacen por la prohibición de las corridas de toros, con lo que demuestran que, para ellos, vale más la vida de un toro que la de un ser humano en gestación. Pero la congruencia no importa; lo que el Partido Verde quiere es recuperarse un poco, ya que ha perdido mucho cartel en las últimas temporadas. Es evidente que con esos desplantes pretenden arrancar el aplauso fácil de los villamelones.

Ahora la propuesta se revisará en la Comisión de Administración Pública del DF. Vale la pena ver desde la barrera este encierro con la Comisión, para ver si deciden tomar al toro por los cuernos y prohibir esta arraigada tradición, o si solamente la capotean con un pase en redondo y la regresan tal cual a los toriles, aplicando un indulto a la tauromaquia.

Claro que el que no se iba a quedar en los callejones es el ínclito empresario de la monumental Plaza México, don Rafael Herrerías. El mafioso empresario salió con brío desde el burladero para entrarle al quite cual monosabio (más mono que sabio) y, con sus características florituras y chicuelinas verbales, ha dicho que tendrán que pasar sobre su cadáver para cancelar la fiesta brava. Mal hace el empresario, pues puede aparecer algún espontáneo de entre las filas de los más fanáticos ecoterroristas para aplicarle una estocada bien colocada, de esas que tocan pelo y obligan al burel a buscar de inmediato las tablas. Es obvio que el empresario va a salir a defender su modo de vida, pero por sus floridas expresiones e insultos puede ocurrir que su montera caiga con los picos hacia arriba.

Por mi parte, la fiesta brava me genera sentimientos encontrados. Todo el ritual que rodea a la tauromaquia me resulta intrigante y el ambiente de la plaza me gusta, aunque también reconozco que es una salvajada de espectáculo. Probablemente quedaré satisfecho con lo que ocurra sin importar la decisión de la ALDF, pero si deciden cancelar la fiesta brava, extrañaré mucho las corridas de los domingos por la tarde en la televisión, y tendremos que despedir a esta tradicional celebración como merece, entre palmas y con arrastre lento.

Lo que sí me parece oportunismo es la tajada política que buscan los legisladores. Si los defensores de los animales quieren eliminar las corridas de toros en México, basta con que dejen al Sr. Herrerías que siga con sus manejos de la Plaza México y la fiesta brava eventualmente no servirá ni para el arrastre. Los legisladores proponen reformas para que dejen de morir toros, pero no promueven las reformas a los esquemas de seguridad para que dejen de morir personas. ¡Olé!

Diputerías

En contra de lo que normalmente hago en este blog, en esta ocasión voy a defender un poco (poquito nada más) a la diputada del PRD Dina Herrera.

La historia ya la conocemos. Se estaba decidiendo en la Cámara sobre una modificación a la ley que permitiría, de aprobarse, la reelección ciudadana de legisladores y presidentes municipales. El asunto estaba candente y la votación se mantenía empatada 14 a favor y 14 en contra. Justo cuando se iba a repetir la votación, la diputada del PRD Dina Herrera (que había votado inicialmente a favor de la iniciativa) decidió abstenerse de votar; esto dejó los números en 14 votos contra 13 y se rechazó la iniciativa.

Personalmente, no sé si la iniciativa de reelección sea tan buena como lo dicen los medios. La propuesta tiene pros y contras, pero definitivamente es una buena señal el hecho de que se le otorguen facultades a los ciudadanos para evaluar y premiar a un buen funcionario y cambiar al que no dé resultados. En ese sentido, por lo menos vale la pena probar ese cambio. Ahora bien, las razones de los partidos para rechazar tal iniciativa son claras: por un lado, le restan poder al ciudadano; por otro, los partidos perderían un poco la posibilidad de utilizar en su beneficio las designaciones de candidaturas para diputados y senadores para sus sucios y ya conocidos contubernios y manejo de intereses oscuros.

Bien, ahora me entero que el PRD está “indignadísimo” con lo que consideran una “alta traición” por parte de la diputada que cambió su voto, y pretenden quitarle su curul y expulsarla del partido. Curiosa decisión de un partido que se hace de la vista gorda con el Peje-ndejo, a pesar de que sigue haciendo campaña por otros partidos (y ya ni hablar del caso Brugada y el famoso “Juanito”). ¿O eso no es traición al partido?

Ya conocemos la hipocresía del PRD, pero por lo menos deberían disimularle. Reaccionan porque en los medios criticaron duramente a los legisladores por votar en contra de la reforma, y por eso quieren cobrarle el pato a la diputada Herrera, pero ¿acaso ella tiene toda la culpa de que se haya rechazado la iniciativa? ¿Qué acaso los 14 legisladores que votaron en contra no tienen más culpa que la diputada, que lo único que hizo fue abstenerse de su voto (ni siquiera cambiarlo y votar en contra)?

Por otra parte, ¿acaso debe considerarse una traición que un legislador cambie de opinión y modifique su voto? ¿No cuenta con esa libertad? Si damos por hecho que nadie debe cambiar su voto (porque se consideraría traición), entonces ¿para qué repetir la votación? La podrían repetir 1000 veces, pero si ningún legislador cambia su postura, ¿cuál creen que sería el resultado? Claro, un empate 14 a 14. La repetición de la votación se realiza esperando que algunos legisladores cambien su postura y el resultado sea distinto. Pero para los perredistas, cambiar de opinión es traición.

Lo más chistoso es que los políticos se enojan, se indignan y se extrañan de que los ciudadanos los tengamos en tan baja estima. Pero si se comportan como rufianes de poco seso, ¿cómo pretenden que los consideremos estadistas?

Kalimbazo

La nota del día de ayer: las autoridades de Quintana Roo han liberado la orden de aprehensión contra Kalimba, por violación a una menor. Más tarde me entero que ya lo capturaron.

Esta nota sería irrelevante y quedaría solamente como uno de muchos escándalos de la farándula, de no ser por un detalle que me inquieta: la sorprendente rapidez de las autoridades de Quintana Roo para ejercer acción penal sobre el cantante. Situación que sorprende aún más si consideramos que los propios quintanarooenses (¿así se escribe?) le recriminan constantemente a sus autoridades la complacencia y hasta complicidad (recordemos a Greg Sánchez o al ex-gobernador Mario Villanueva) en que han dejado crecer en la entidad al narcotráfico, el tráfico de personas y la prostitución infantil.

Este último punto es el interesante respecto al caso.

Y es que se está manejando por muchos internautas una versión en donde se cree que las autoridades de Quintana Roo han actuado con velocidad en el caso Kalimba, con la intención de evitar que salga a la luz una red de prostitución infantil en donde están involucrados varios políticos de alto nivel. Quizás sea porque los mexicanos ya desconfiamos de nuestras autoridades a priori, pero la idea no me parece en absoluto descabellada.

El caso no parece estar definido como para haber girado y aplicado la orden de aprensión con tal rapidez. Me parece que las pruebas de la niña Deyanira Rubí Daiana son poco sólidas, amén de las declaraciones de otros testigos que parecen contradecirla. Bajo este escenario, la acción de las autoridades puede explicarse de dos formas: o tienen pruebas contundentes sobre la supuesta violación, o en efecto están tratando de tapar el asunto.

Pero si se trataba de encubrir, ¿por qué la menor demandó a Kalimba por violación? Una razón puede ser, por supuesto, que efectivamente la haya violado. Otro curso de acción podría haber sido el siguiente: la muchachita intenta extorsionar u obtener algo del artista; éste se niega y la niña, en un arranque de hormonas, lo denuncia por violación. Ante el hecho, las autoridades se ven obligadas a demostrar, a toda costa, que se trata de una violación, y encarcelan al cantante (pudiendo existir inclusive amenazas hacia el artista). Por supuesto, todo esto es mera especulación.

Las siguientes acciones de las autoridades de Quintana Roo nos demostrarán por dónde va el asunto. Queda el punto pendiente de averiguar si, en efecto, las dos escuinclas trabajaban de “edecanes” para alguna agencia. De ser así, lo siguiente sería investigar por qué una agencia contrata a menores de edad para un trabajo que evidentemente no es adecuado para niñas y, posteriormente, descubrir si dicha agencia ofrece servicios de “damas de compañía” (como lo hacen muchas agencias de edecanes y modelos). Si la investigación no se desplaza en ese sentido, la teoría del encubrimiento tomará más fuerza.

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OV…¡4!

¿Qué piensa usted del caso de Kalimba?

En mi opinión, al pobre Kalimba le pusieron un tremendo cuatro de este tamaño:

Y no es que yo crea que Kalimba es una blanca paloma (o medio morenita en este caso). Pero realmente no me trago eso de la “niña inocente e indefensa” que fue brutalmente violada por el cantante. ¿O acaso a usted le parece adecuado llamar “niñas inocentes e indefensas” a unas jovencitas de 17 años, que trabajan de edecanes y que se fueron a meter a la habitación del hotel de Kalimba? ¿Nos van a salir con que las muchachitas se metieron a su cuarto con la idea de jugar a la matatena nada más?

Estoy seguro que para Kalimba era una noche como muchas otras: concierto, unos alcoholes, edecanes en el cuarto, sexo y lujuria. La diferencia esta vez fue que una de ellas es menor de edad y lo acusó de violación. Sería interesante analizar la situación jurídica de la agencia de edecanes que contrató a menores de edad para ese tipo de trabajo (no nos hagamos tontos, ni seamos hipócritas: muchas agencias de “edecanes” manejan también el negocio de “damas de compañía”, es decir, sílfides para gente de “caché”).

Lo de Loret de Mola, lamentable. Hay que recordarle que es periodista, no Ministerio Público. Su labor es realizar investigación periodística y no judicial. Fue una estupidez de Kalimba presentarse en la entrevista, pero Loret de Mola lo acorraló con preguntas como si fuera un fiscal, de esos que salen en películas gringas de abogados.

A partir de la entrevista, se puede inferir que Kalimba sí tuvo relaciones sexuales con la muchacha; falta demostrar que fue violación, pero de cualquier forma el cantante tiene problemas por ser ella menor de edad. Pienso que la muchacha no es tan ingenua: sabía a lo que iba o a lo que se arriesgaba. ¿Por qué decidió denunciar a Kalimba por violación? No lo sé. Tal vez sí la violó, pero lo dudo. Tal vez se trata de una venganza, o quizás la muchacha intentó obtener algo de Kalimba (dinero, por ejemplo) y, al no obtenerlo, lo denunció.

Moraleja: por más pisto que traigas encima, y por más calentura que andes, pide siempre una identificación oficial. Y si te presentan una credencial del IFE 03, ni le entres.

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Lus y juersa

Hoy se cumple un año de la extinción de ese elefante blanco chupa-recursos llamado “Compañía de Luz y Fuerza del Centro”. Para conmemorar la fecha, el SME (Sinvergüenza Martín Esparza) está organizando una de sus acostumbradas manifestaciones, que ya no son tan pacíficas.

Resulta interesante saber que la Compañía de Luz y Fuerza se había decretado extinta desde 1974, pero nunca se llevó a cabo tal extinción, tanto por intereses políticos como por falta de pantalones. 35 años después se logra; en ese 2009, la empresa le costó al erario público la módica suma de 42 mil millones de pesos: tremendo boquete pagado con nuestros impuestos. Fue una decisión inteligente, y valiente, del Gobierno Federal, ya que sabían desde un principio que el sindicato no se iba a dejar arrebatar tan fácil el dinero ídem que recibía, y por eso están peleando como gatos boca arriba.

Legalmente, no hay más que hacer. La Suprema Corte ratificó la extinción y reconoció que es perfectamente legal. Prácticamente todos los anteriores empleados de LyF han sido liquidados con una de las más generosas retribuciones laborales en la historia de este país, como justo premio a miles de trabajadores que, durante años, cumplieron con constancia y esfuerzo la difícil labor de no hacer nada (o hacerlo mal) y cobrar por ello. ¿Para qué entonces tanto alboroto? La respuesta es obvia: por dinero.

Yo comprendo al pobre de Martín Esparza. Sus caballos pura sangre deben estar muriendo de hambre, pues sale muy caro mantener a esos animalitos (y también a otros animalitos que se alimentaban del dinero de LyF, pero no digo quiénes porque los pejefans se van a sentir ofendidos.)

Estamos hablando de que, entre cuentas congeladas y propiedades del SME, hay siete mil millones de pesos en juego. Poco, comparado con los más de 40 mil millones que recibían anualmente, pero le caen de perlas al patrón de Martín Esparza, quien ya se dio cuenta de que la “presidencia legítima” no deja muchas ganancias, y pues esa lanita no es nada despreciable. Sobre todo ahora que está por iniciar su nueva campaña por la silla.

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De maricones y huevos

Uno de los eventos recientes más destacados fue, sin duda, la respuesta del cardenal de Guadalajara, Juan Sandoval Íñiguez, a la decisión de la Suprema Corte con respecto a la legalidad de los matrimonios entre personas del mismo sexo y, con ello, la posibilidad de adoptar niños al igual que los matrimonios heterosexuales. "¿Les gustaría que los adopten maricones o lesbianas?" fue la pregunta retórica del cardenal hacia los magistrados y a todo aquel que esté de acuerdo con la decisión de la corte. La respuesta que inmediatamente nos sale de los labios, casi por sí sola, parece decir: "preferible que nos adopten unos maricones, que unos sacerdotes pederastas amigos de Maciel". Por mi parte, a mí sí me gustaría que me adoptaran dos lesbianas; sería muy divertido y, si además son bisexuales, mejor.
 
Todos conocemos la postura de la Iglesia Católica hacia el homosexualismo, así que esperar cualquier comentario favorable de parte de estos líderes religiosos sería una postura muy, muy ingenua. Por otra parte, Sandoval Íñiguez nunca se ha caracterizado por su mesura al hablar públicamente, lo que le ha conseguido el merecido apodo de "cavernal". Aún así, esperábamos mucho más de parte de una autoridad eclesiástica. Los católicos podemos exigirle al cardenal, con todo derecho, que respete la investidura que ostenta, y que se exprese con argumentos de peso, bien fundamentados, en lugar de decir tarugadas propias de un cantinero de barrio y no de un cardenal. Es cierto que unos días después el cardenal reculó (es decir, corrigió) y se disculpó de su metida de pata, afirmando que "la Iglesia Católica no tiene nada en contra de ‘esas personas’". Bueno, por el tono, poco le faltó para decir que la Iglesia no tiene nada en contra de esa bola de puñales. ¿Pues qué los homosexuales no son también hijos de Dios? ¿Acaso Jesucristo no le tendió la mano a los pecadores, a los despreciados y a los discriminados? ¿En qué momento se nos olvidó esa enseñanza?
 
Y del otro lado no venden piñas. Marcelo Ebrard nos sorprendió a todos al mostrar unos huevos, "para que los vea el cardenal", reafirmando el bajo nivel de discusión en este circo lamentable. Tal vez Ebrard pretendía hacer un chistorete, considerando que Jorge Ortiz de Pinedo, Eugenio Derbez y demás "cómicos" nos han enseñado que la vulgaridad es graciosa per se. Además, a Marcelo Ebrard le cae de perlas esta pequeña distracción, para desviar la atención de los cuestionamientos que se le han hecho sobre la "supervía" y los cambios que le quiere hacer al monumento de la Revolución para dejarlo aún más feo. En este caso, también se nos sale de los labios la pregunta obvia: "Marcelo… ¿y dónde los tenías cuando debías de poner en orden a los del SME (Sinvergüenza Martín Esparza)?" Yo, por mi parte, le sugiero al jefe de gobierno capitalino que mejor los guarde, porque los va a necesitar cuando se defina quién será el candidato del PRD a la Presidencia de la República. El "pejítimo" no se la va a dejar tan facilita.
 
Bueno, y a todo esto, ¿qué tan grave es que los homosexuales puedan adoptar niños? Aunque personalmente tengo mis dudas sobre el tema, y no estoy seguro de que un niño pueda desarrollarse de manera integral en ese escenario, realmente el asunto no me quita el sueño. ¿Cuántas parejas homosexuales se han casado desde que se promulgó la ley? Y de ellos, ¿cuántas parejas tienen verdaderas intenciones de adoptar a un niño? Y de ese número, ¿cuántos cumplen con la larga lista de requisitos que se deben cubrir para ser elegibles a la adopción? No tengo los datos, pero me imagino que la cantidad no debe ser tan grande, y de cualquier forma tendrían que entrar a la lista de espera para que se les otorgue un niño en adopción.
 
Lo que sí me preocupa (aunque la verdad, no mucho) es que, en algún momento, un matrimonio homosexual pretenda adoptar a un niño, y se le rechace la petición por no cumplir con algunos requisitos. El riesgo está en que esta pareja de pronto levante la voz, acusando de "homofóbicos" a los que les negaron el trámite. Ya me imagino el escenario: apariciones a diario con López Dóriga y Loret de Mola; inmediato apoyo del PRD y de otros grupos "progres"; marchas organizadas por estos grupos, a los que se les sumará el SME, las "libres", los "Panchos Villas", el orgullo gay, los "APPOs" y los pejelocos; rayadas de madre al por mayor a Serrano Limón, al Papa, a la Iglesia, al Yunque, al gobierno de "Fecal", al innombrable, a los poderosos y a todo lo que huela a "ultraderecha". Al final, es probable que se les dé preferencia en la adopción a parejas homosexuales, aunque no cumplan con los requisitos, para que no tachen de "homofóbicas" a las autoridades correspondientes. Y esto, además de perjudicar a un niño, se convertirá en una clara muestra de discriminación, pero esta vez hacia las parejas heterosexuales.
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